¿Qué es el marketing de eventos?

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El marketing de eventos es una estrategia que consiste en asociar experiencias memorables a una marca para crear un recuerdo que perdure en la memoria del consumidor. Este tipo de eventos pretende que el usuario conecte de forma rápida con la marca y se identifique con ella.

Gracias a esta estrategia, la empresa puede aumentar el reconocimiento de su marca y establecer vínculos más estrechos y emocionales con clientes, proveedores y empleados. La penetración de marca, el lanzamiento de un producto nuevo o la actualización de uno ya existente son algunos de los principales motivos para organizar un evento.

El marketing de eventos permite:

Crear notoriedad. Gracias a los eventos, las empresas mejoran su imagen y ganan posicionamiento y valor de marca. Se trata de crear experiencias que conecten emocionalmente con nuestros públicos y que dejen un recuerdo agradable y perdurable.

Generar leads. Los eventos son uno de los medios más efectivos para interactuar con clientes y clientes potenciales y acelerar el proceso de obtención de leads que luego pueden convertirse en ventas. Para ello, es fundamental definir y seleccionar de forma efectiva los públicos y los perfiles que nos interesa que participen en el evento.

Conectar con el cliente. Un buen evento tiene que ser capaz de generar un importante engagement emocional con los asistentes. Captar la atención de los clientes, sorprenderlos, divertirlos y cautivarlos son algunos de los aspectos clave para que sean ellos mismos los que compartan su experiencia a través de las redes sociales durante y después del evento.

Relacionar y educar. El networking y la formación son dos de los principales objetivos que hacen que las personas asistan a los eventos. Es muy importante generar un ambiente que propicie la comunicación y la interacción interpersonal y grupal. También es fundamental que la información contenida en el evento sea interesante y ofrezca un valor añadido de aprendizaje a los asistentes.

El marketing de eventos se fundamenta sobre tres pilares conocidos como las 3 E’s:

Entretenimiento, emoción y empuje. Para que un evento sea un éxito, debe existir equilibrio y armonía entre estas tres partes.

El entretenimiento y la emoción son los dos elementos que ayudan a definir el evento y actúan como gancho en los procesos de comunicación del acto y en sus argumentos de comercialización. El empuje es el eje central de la estrategia del marketing de eventos, ya que implica una auténtica llamada a la acción para conseguir patrocinadores o para que los consumidores asistan al evento.

Y no olvidemos que, a la hora de planificar una estrategia basada en el marketing de eventos, es necesario tener en cuenta los siguientes aspectos con el fin de obtener un resultado positivo para nuestra marca u organización:

  • Identificar los objetivos  que se quiere alcanzar con la organización del evento.
  • Determinar los perfiles de los asistentes que nos interesa que participen en el evento.
  • Diseñar un tipo de evento acorde con el target de clientes, proveedores o invitados.
  • Promocionar el evento a través de una estrategia de comunicación clara y definida.
  • Asegurar la visibilidad de la marca. Tanto si es la empresa la que organiza el evento como si participa como patrocinadora, hay que garantizar que la marca va a ser visible no solo en el evento, sino también en todas las comunicaciones y posible merchandising asociados a él.
  • Hacer un seguimiento de los resultados del evento con el fin de valorar el retorno de la inversión realizada.

Así, una acertada estrategia de marketing de eventos puede ayudarnos a posicionar nuestra marca o imagen corporativa utilizando la creatividad, la innovación y la conexión experiencial y emocional con nuestros públicos.

Fuente: Macguffin